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Tecnología educativa en el aula: 4 verdades que la investigación revela sobre su uso y desafíos

Actualizado: 29 dic 2025


Blog 1 de 3 · Serie: Reflexiones desde la exploración científica de las tecnologías de la enseñanza


Texto de referencia: Pérez Tornero, J. M., Area Moreira, M., Sancho Gil, J. M., et al. Exploración científica de las tecnologías de la enseñanza (caps. 1–5).


Vivimos en una época en la que la imagen de una educación moderna aparece estrechamente vinculada al uso de tecnologías digitales: pizarras interactivas, plataformas virtuales, dispositivos móviles y aplicaciones educativas forman parte del paisaje cotidiano de muchas instituciones. Esta asociación ha instalado la idea de que incorporar tecnología equivale, casi automáticamente, a mejorar la calidad educativa. Sin embargo, la investigación en tecnologías de la enseñanza muestra que esta relación no es tan directa ni tan simple. Lejos de constituir una solución mágica, la tecnología revela una realidad mucho más compleja, en la que intervienen factores pedagógicos, culturales y humanos que determinan su verdadero impacto en los procesos de enseñanza y aprendizaje (Pérez Tornero et al., s. f.).


Desde esta perspectiva, la tecnología no transforma por sí misma la educación, sino que actúa como un reflejo de las concepciones pedagógicas existentes. Su integración pone en evidencia cómo se enseña, qué se valora del aprendizaje y qué papel se asigna tanto al docente como al estudiante. La investigación señala que los resultados del uso tecnológico dependen en gran medida de las decisiones didácticas y de la formación del profesorado, más que del recurso en sí mismo (Pérez Tornero et al., s. f.). Por ello, hablar de innovación educativa exige ir más allá del equipamiento y centrarse en los enfoques pedagógicos que le dan sentido.


Uno de los aportes centrales del texto es la identificación de distintos perfiles docentes frente al uso de las tecnologías. Lejos de una visión binaria entre quienes aceptan o rechazan las TIC, se describen cinco posiciones que permiten comprender mejor la diversidad existente en los centros educativos: profesores apóstoles, convencidos, pragmáticos, confusos y resistentes. Estos perfiles muestran que la relación con la tecnología está mediada por actitudes, creencias, niveles de confianza y experiencias previas. De acuerdo con Pérez Tornero (s. f.), el grupo más numeroso no es el de quienes se oponen al uso de tecnologías, sino el de quienes se muestran abiertos, pragmáticos o convencidos de su valor, aunque con distintos grados de apropiación. Este hallazgo cuestiona la idea de que la resistencia docente sea el principal obstáculo y pone el acento en la necesidad de estrategias de formación diferenciadas, capaces de atender esta diversidad y evitar enfoques homogéneos que ignoren las trayectorias profesionales de los docentes.



El análisis de la pizarra digital interactiva constituye un ejemplo claro de cómo una herramienta ampliamente difundida puede perder su potencial pedagógico cuando no se integra adecuadamente. Aunque suele presentarse como símbolo de modernización, la investigación advierte que su uso frecuente se limita a funciones básicas, como proyectar información, reproduciendo esquemas tradicionales de enseñanza centrados en el docente (Pérez Tornero et al., s. f.). Además, se señala el riesgo de que la pizarra refuerce un control excesivo del profesor sobre la dinámica del aula, reduciendo la participación del alumnado. Para evitarlo, se subraya la necesidad de una doble formación: técnica, para manejar adecuadamente el recurso, y pedagógica, para diseñar actividades que aprovechen su potencial interactivo. Sin esta base didáctica, incluso las tecnologías más avanzadas terminan funcionando como versiones sofisticadas de herramientas tradicionales.


Otro eje fundamental del texto es la comprensión amplia de la competencia digital. Lejos de reducirse a habilidades técnicas, esta competencia incorpora dimensiones éticas, sociales y emocionales. Area y Guarro (s. f.) destacan la dimensión axiológica, vinculada al uso responsable, crítico y democrático de la información, así como la dimensión emocional, relacionada con la capacidad de gestionar sentimientos, actitudes y comportamientos en entornos digitales. Desde esta mirada, la educación digital no consiste solo en enseñar a usar herramientas, sino en formar sujetos capaces de actuar con criterio, responsabilidad y equilibrio en contextos mediados por tecnologías. Esta concepción amplía el sentido de la alfabetización digital y la sitúa en el marco de la formación integral de la persona.


En este contexto, el texto aborda el impacto de la inteligencia artificial en la educación como un elemento que obliga a replantear las preguntas fundamentales del proceso educativo. Más allá de sus aplicaciones prácticas, la IA introduce un cambio profundo en la forma de entender el conocimiento. Según Castañeda Quintero (s. f.), el desafío ya no consiste únicamente en acceder a respuestas, sino en desarrollar la capacidad de formular preguntas relevantes, distinguir lo importante de lo accesorio y establecer conexiones significativas entre saberes. En este contexto, el valor educativo se desplaza hacia el pensamiento crítico, la reflexión y la comprensión profunda, competencias que adquieren mayor relevancia en un entorno donde la información es abundante y fácilmente accesible.


Los planteamientos desarrollados, en esta primera parte, en la exploración científica de las tecnologías de la enseñanza permiten afirmar que la integración tecnológica es, ante todo, un proceso pedagógico y humano. Su éxito depende de la comprensión de las actitudes docentes, de una formación que vaya más allá de lo instrumental, de una concepción ética y emocional de la competencia digital y de una reflexión constante sobre el sentido del aprendizaje en la era de la inteligencia artificial. Más que adoptar herramientas, se trata de repensar la educación desde preguntas fundamentales que orienten su uso con sentido crítico y pedagógico.


Referencias

Area, M., & Guarro, A. (s. f.). Competencia digital y educación.

Castañeda Quintero, L. (s. f.). Reflexiones sobre la inteligencia artificial y la educación.

Pérez Tornero, J. M., Area Moreira, M., Sancho Gil, J. M., et al. (s. f.). Exploración científica de las tecnologías de la enseñanza.

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